Dokusan

El Budha dijo: “Eres tú el que has de esforzarte, los Tathagatas son sólo maestros”. ¿Cómo sabemos si estamos desarrollando este proceso interno y externo de una forma adecuada? Esta es la importancia de practicar junto a un maestro, quien te ayuda y aconseja en tu interno proceder. En nuestra tradición, el progreso y aprendizaje, en y de la práctica, no pueden darse en solitario.

En nuestras vidas, esencialmente en épocas de grandes cambios o experiencias de despertar espontáneo, descubrimos que sin el apoyo de un guía, un maestro experimentado y una práctica sistemática, estas experiencias pasan completamente desapercibidas.

Así pues, estudiar con un maestro zen no significa renegar de nuestra propia responsabilidad y debemos prestar mucha atención en no caer en las proyecciones idealizadas. Nadie puede sentarse ni sentirse por ninguno de nosotros. El practicante debe practicar por él mismo. Hay un famoso dicho que repetimos hasta la saciedad: “No confundas la luna con el dedo que la señala”. El maestro no te controla, pero sí te dirige en una dirección adecuada. Está en tu libre elección seguir ese camino indicado o no hacerlo.

En la Comunidad Budista Zen Luz del Dharma el maestro zen Denkô Mesa ofrece gratuitamente la posibilidad de mantener una entrevista privada con éste, previa consulta y disponibilidad.

 

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