Los instructores

Los instructores

Los instructores de meditación zen son practicantes experimentados que mantienen una relación estrecha con el maestro y lo apoyan en su labor de transmitir el Dharma del Budha. Un instructor zen debe evitar caer en la auto referencia, esto es, considerarse a sí mismo con un enseñante autónomo e independiente. El instructor es discípulo siempre y docente en ocasiones, esto es, se convierte en un hilo conductor de las enseñanzas del maestro y el linaje espiritual.

El presupuesto básico que debe animar la función de los instructores es el anhelo de felicidad inherente a todos los seres. Un instructor es un practicante del Dharma que aspira a la Paz del Corazón y a la Felicidad del Espíritu y que considera que el estudio y la práctica del Dharma es una buena manera, la mejor, de alcanzar este estado de Felicidad. Esta es la razón por la que él mismo se ha iniciado en la práctica, ha creado un lazo de amor espiritual con el maestro, ha recibido los preceptos y ha formulado los votos de bodhisattva y continúa practicando día a día.

La función de los instructores es el anhelo de felicidad inherente a todos los seres

 

Un instructor enseña siempre la práctica de zazen inserta en el marco general de la enseñanza del Buda Shakyamuni, tal y como es transmitida por la tradición zen. La práctica meditativa no puede ser enseñada como una simple técnica, descontextualizada además de la visión existencial y espiritual de la que ha surgido.

Un instructor sabe que el anhelo de felicidad que late en su corazón es el mismo que late en el corazón de todos los seres humanos. Por la fuerza de sus votos de bodhisattva, el instructor practica y trabaja para dar libre curso a este anhelo de felicidad que late en todos los seres. Su vocación es trabajar por su propio bien y por el bien de todos los seres, al mismo tiempo e indistintamente. La manera como el instructor da libre curso al anhelo de felicidad es estudiando y practicando el Dharma y ayudando a los demás en el estudio y en la práctica del Dharma.

El instructor practica y trabaja interna y externamente para dar libre curso al anhelo de felicidad que late en todos los seres

 

Los instructores son los responsables y coordinadores de la práctica diaria en los centros de la comunidad. Entre sus funciones están las de introducir a  los principiantes y sostener el espíritu del Dharma durante los retiros.

Forman parte del cuerpo docente de la Comunidad Budista Zen Luz del Dharma, al mismo tiempo que son un miembro de una sangha y su actividad tiene lugar en el seno de las múltiples interrelaciones, de las reglas y de los principios de la sangha.