ETIMOLOGÍA

El término ceremonia refiere a un acto solemne que se lleva a cabo según normas o ritos establecidos. En su sentido más básico encontramos en el latín clásico la palabra caeremonia: ‘rito religioso, veneración o reverencia’. Se miramos la palabra ritus: (latín) uso, costumbre, modo / ceremonia religiosa. Por tanto, son dos vocablos que van de la mano.

Las ceremonias son «acciones físicas, simbólicas, conscientes y voluntarias, repetitivas y ordenadas» según E. M. Zuesse.

Los ritos en sus más variadas formas son parte de la historia de la humanidad, pues desde siempre los hombres se han conmovido ante el misterio de la Naturaleza; a través de las ceremonias han abordado con asombro y respeto los grandes temas que dan sentido a la vida colectiva e individual.

ORIGEN Y PROPÓSITO DE LAS PRÁCTICAS RITUALES PRIMITIVAS

No sabemos con certeza si los humanos de hace cien mil años hablaban como nosotros, pero sí tenemos constancia de que realizaban ritos en momentos importantes de su vida, por ejemplo, antes de ir a cazar o al dar sepultura y honrar la muerte de un miembro del grupo. Desde sus orígenes el ser humano es un animal ritual y lo seguirá siendo, por mucho que varíen sus cultos, igual que cambian las creencias, las lenguas o las formas del parentesco.

Según el filósofo Pedro Gómez García, el ritual es algo específicamente humano, no desarrollado en las sociedades animales, por más que allí observemos comportamientos que se dirían ritualizados (conseguir o pedir alimento, llamar a las crías, reconocerse, cortejar a una pareja, dar aviso de alarma o defender un territorio). Por tanto, en los animales, los ciclos y procesos naturales se reproducen sin hacer de ellos una representación cifrada o simbólica del acontecimiento. Por el contrario, el ser humano crea ritos según la cultura o el significado histórico que viva en esos momentos.

En el origen de la humanidad los ritos se relacionan con la celebración de acontecimientos sobrenaturales (época mítica donde las sociedades tribales se rigen por el principio del perspectivismo, esto es, la adopción comunal de roles, pero incapaces de procesar del razonamiento hipotético-deductivo. Es un nivel infantil de lo religioso que se mueve en el terreno de las creencias. Recordemos que la creencia es una ausencia de autoconfianza y centramiento. Es un estado de incredulidad e inseguridad, una adherencia al símbolo, a lo representado, un ir a la forma y olvidar el verdadero sentido, el fondo de la cuestión.  

Poco a poco fueron surgiendo nuevos y distintos rituales, cuyo sentido no es otro que hacer de una cosa o acontecimiento cotidiano algo especial y que conlleve a un mayor grado de respeto y consideración (época simbólica y representativa).

Según el profesor Francisco Díez de Velasco se distinguen cuatro tipos de ritos de paso importantes en la vida de los seres humanos:

  • NACIMIENTO: conllevan la inclusión de un miembro no productivo en el grupo.
  • MATRIMONIO: conllevan la inclusión de un miembro productivo, pero ajeno dentro del grupo.
  • INICIACIÓN: conllevan la inclusión como adulto (miembro pleno) en el grupo.
  • FUNERARIOS: conlleva la desagregación de un miembro adulto y la inclusión en el colectivo de los antepasados (en muchos casos espíritus benéficos y protectores)

Por tanto, las ceremonias han abarcado a todas y cada una de las culturas y sus creencias. Un rito es como hemos dicho, una puesta en escena en clave figurada, una práctica, un conjunto de acciones, una secuencia de actos cargados de simbolismo culturalmente codificado. Por otro lado, todo ritual, en la medida en que congrega, asocia y une, es re-ligioso en la acepción original y funcional de la palabra.