Autor: Denko

Retiro Zen de Otoño

Meditación, recogimiento y silencio

Facilitado por el maestro zen Denkô Mesa

29 octubre – 1 noviembre

Tenerife

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La Comunidad Budista Zen Luz del Dharma organiza este Retiro Zen de Otoño. Se desarrollará de forma presencial. Desde la llegada del viernes en la tarde hasta el mediodía del lunes se irán desarrollando distintas actividades que ofrecen un acercamiento suave y gradual a la práctica de la meditación bajo la guía espiritual del maestro zen Denkô Mesa. Durante del retiro se dan las mejores circunstancias para realizar el trabajo personal de auto indagación consciente, fortalecido además por el grupo de práctica y las enseñanzas del maestro.

Todo se enmarca en una atmósfera de silencio, introspección y respeto a la madre naturaleza, dado que el retiro se realiza en un lugar privilegiado. Se trata del Ashram Arautápala un bello espacio ubicado en el municipio de La Orotava, enclavado en un maravilloso bosque de castaños, bajo las faldas del Padre Teide y con vistas espectaculares al Océano Atlántico.

Fechas:         Del 29 de octubre al 1 de noviembre

Horarios:     

Llegada el viernes 29 de octubre a las 18.00 h. 

Partida el lunes 1 de noviembre tras el almuerzo. 

Precio:   240€ (régimen residencial con pensión completa, prácticas meditativas, estiramientos, trabajos al aire libre y enseñanzas del maestro) Los interesados deberán ingresar la totalidad del importe señalado en el siguiente número de cuenta bancaria de la comunidad:

ES55 2100 6785 3822 0017 8941

ÚTILES NECESARIOS

  • Zafu o cojín para la meditación personal (en caso de no disponer, la organización lo facilita de forma gratuita, previa solicitud general)
  • Juego de cuencos tradicionales (oryoki) para las comidas.
  • Para las sesiones de meditación usamos pantalones o falda negra y camisa blanca. Las personas que tienen un samue (ropa tradicional zen) pueden emplearlo igualmente.
  • Calcetines blancos (se recomienda no practicar descalzos por una cuestión de higiene colectiva).
  • Sandalias fáciles de poner y quitar, para entrar y salir más fluidamente de la sala de meditación.
  • Ropa de trabajo distinta de la ropa de meditación. La usaremos para trabajo al aire libre.
  • Sandalias de ducha y útiles de aseo personal.
  • Linterna de mano y libreta con bolígrafo o lápiz para apuntes personales.
  • Ropa de abrigo para las noches (suele refrescar)

INFORMACIÓN GENERAL

WhatsApp (+34) 679 82 98 47

contacto@luzdeldharma.org

Un Dojo urbano

Entre los resquicios de la madera. Entre los azulejos. En las estanterías. Las varitas de incienso poco a poco se van consumiendo. Poco a poco su aroma acoge el nuevo espacio y su presencia envuelve cada uno de sus rincones hasta, incluso, llegar al exterior para darnos la bienvenida.

La calle es tranquila.

Por la manera que tiene de caer la luz por las dos ventanas a una compañera le recuerda a la mirada del Buda.

Los practicantes van llegando. Algunos más tempraneros, otros un poco más tarde.

El sonido de la campana de una iglesia cercana y el canto de un gallo son algunos de los sonidos que nos acompañarán durante kinhin y zazen.

Abrazos, choques de puños, saludos con el codo. En gasshô.

 Llevábamos tiempo sin vernos, llevábamos tanto tiempo sin casa. “De un barreño a otro”.  

El recibidor, el baño, el vestidor, la sala. Está todo tan vacío que parece que la imaginación germina con mayor agilidad. Surgen las ideas. Cada uno va visualizando dónde iría cada cosa: “Tal vez una cortina detrás del altar para crear un ambiente más apropiado. Incluso, podríamos aprovechar los enganches que ya están en el techo”. El maestro opta por dejarlo tal cual está.

– ¿Qué les parece el enso aquí?

Alguno se cambia de lugar para ver cómo quedaría viéndolo desde otro ángulo. Otros miran.

¿Y aquí?

Observan.

– A mí no me desagrada

Sopesan en silencio.

– Interrumpe un poco la estética de la sala.

–  ¿El vestíbulo para las mujeres y los hombres que se cambien tras una cortina? Hay quien no tendría pudor en cambiarse en el recibidor.

– ¿Y esa pizarra? – Tal vez para el que se porte mal y tenga que escribir el Maka Hannya ochenta mil veces.

Con el paso de los días siguen surgiendo algunas ideas para el mobiliario. Unas banquetas a la entrada para dejar para el calzado estarán bastante bien.

Todavía falta el Buda para el altar. El otro, dice el maestro, se rompió en medio de la vacuidad.  El practicante al que le comenta lo ocurrido, cree que le está tomando el pelo. Otro compañero, que sabe de decoración y cuestiones de estética, aconseja al maestro para terminar de preparar el espacio.

Los zafutones ya están dispuestos a cada lado. Los zafus al fondo a la izquierda, en los estantes, colocados en hileras, bajo las ventanas. Y en medio, entre una pared y otra, el altar, el palo de lluvia, el tambor octogonal, el sonajero, el haiseki.

Dojo urbano.

Ya suena el moppan.

Alguien de fuera que pasa rápidamente en cholas.

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Por Takame

 

El abrazo tierno del silencio

Al norte de Alicante, cerca de la localidad de Alcoy, siendo testigo las montañas pobladas de encinas y la luna llena.

Una casa labriega (Els Plans Welness) en el regazo de este paisaje, acondicionada para recibir y acoger unos corazones que no entienden de distancias.

Cada uno de nosotros, alentados por el deseo del encuentro, después de un período de tiempo en el que la presencia solo se realizaba online, iniciamos un viaje destino al verdadero hogar, nuestro corazón bondadoso.

Todos reunidos.

Viernes, siete de la tarde, en la sala de meditación, con unas ventanas amplias que abren a la vista, los ojos propios de la naturaleza. En un extremo, nuestro sensei, Denkô Mesa y a su lado, Marta, la organizadora de tal evento. Y distribuida ordenadamente como las piezas de un puzzle, la Sangha.

En el núcleo de la sala, una imagen de Buda, otorgando una solemne presencia a la experiencia que está por acontecer.

Al igual que las alas de una mariposa, se desplegó la esencia del retiro, tocando y bendiciendo a cada una de las personas que participaban en él.

Momentos de calma y plena consciencia acompañados por el abrazo tierno del silencio.

Intenso, transformador, sobrecogedor… Palabras que compartíamos en nuestra despedida del domingo con profunda gratitud.

Por María José Barragán

 

EL HOGAR DEL SER

Zazen es el hogar del ser.

Si observas bien, la mente siempre va a tratar de controlar la experiencia, atendiendo a lo que ella llama el conocimiento. Ya sea al principio de la práctica o a lo largo de los años, la mente está ahí.

Hoy que nos sentamos y nos abrimos a un nuevo espacio de meditación, es normal que la mente atienda en exceso a los coches que pasan, el caminar los transeúntes o al frescor de la lluvia. Se agudiza el campo sensorial, incorporando fenómenos por primera vez, tales como el canto de un gallo, las campanas de una iglesia cercana… Esta es la mente, que entra en acción y se preocupa porque cree no recordar cómo se desarrolla la práctica.

Si observas bien, al reposar en el fondo de tu corazón, tu cuerpo se hace cuerpo en el hogar del ser.

Todo fluye con naturalidad y alegría. El tiempo se detiene, el espacio se hace inmenso y la práctica adquiere comprensión. De ahí que la noble postura del Budha que eres, se presente en todo su esplendor.

Denkô Mesa

7 de agosto de 2021

(Enseñanza durante la primera meditación en el nuevo Dojo Zen de Tenerife)