Fundamentos, pautas y desarrollo

El zen, especialmente en su forma tradicional Sōtō, es un camino espiritual que no alimenta los fuegos artificiales de la mente, ni acumula méritos con la intención de ganar algo. Al contrario, el lector encontrará en términos fundamentales de la mencionada escuela, tales como shikantaza, solo sentarse, el núcleo central de las enseñanzas budistas zen. Esta simple actitud —presencia total sin meta ni objeto— es el corazón palpitante de esta tradición transmitida de maestro a discípulo desde el Buddha Shakyamuni hasta nuestros días. La invitación es clara: siéntate, respira, abandona todo afán y confía. La verdad acontece sin esfuerzo.

Deben abandonar una práctica basada en la comprensión intelectual, corriendo detrás de las palabras y tomándolas al pie de la letra. Deben aprender a dar media vuelta y dirigir la luz hacia su interior e iluminar su verdadera naturaleza. El cuerpo y el espíritu se desvanecerán por sí mismos y el rostro original aparecerá. Si quieren alcanzar el despertar, deben practicar sin demora (Fukanzazengi)

La presente guía va más allá de ser considerada un manual sobre la meditación. Estamos ante un espejo pulido con paciencia, destinado a reflejar el rostro original que cada lector lleva oculto bajo las máscaras del ego. No ofrece un conocimiento para acumular, sino para experimentar. Propone un vaciamiento, una entrega silenciosa a lo que siempre ha estado aquí, pero que habíamos olvidado mirar. En su esencia, esta obra es una exhortación amorosa y clara para sentarse en la postura de meditación y simplemente encontrarse.

El maestro Eihei Dōgen, cuya voz resuena en cada rincón de esta guía, nos recuerda que la práctica es, en sí misma, iluminación. No hay un después en el que algo se logre. «Estudiar el camino del Buddha es estudiarse a uno mismo. Estudiarse a uno mismo es olvidarse de uno mismo», nos dice en su obra magna el Shōbōgenzō. Aquí podemos encontrar y obtener orientaciones precisas para transitar por la senda del despertar, un espejo más entre los espejos. Las palabras no apuntan a sí mismas, sino que desaparecen como el rocío al amanecer, para dejar que lo real brille con luz propia.

Una obra que invita a la experiencia directa del Zen Sōtō: la práctica de shikantaza o “solo sentarse”. Más que un manual de meditación, es un espejo que revela el rostro original del ser, una guía hacia la presencia total sin metas ni artificios. Siéntate, respira y deja que la verdad acontezca sin esfuerzo. 

Enlace a la web:

https://chinmayam-ediciones.com/libro/guia-de-meditacion-zen/