Luz del Dharma

Comunidad Budista Zen en Tenerife

Amor y pericia

Había una vez un cerrajero al que acusaron injustamente de unos delitos y lo condenaron a vivir en una prisión oscura y profunda. Cuando llevaba allí algún tiempo, su mujer, que lo quería muchísimo se presentó al rey y le suplicó que le permitiera por lo menos llevarle una alfombra a su marido para que pudiera cumplir con sus postraciones cada día. El rey consideró justa esa petición y dio permiso a la mujer para llevarle una alfombra para la oración.

El prisionero agradeció la alfombra a su mujer y cada día hacía fielmente sus postraciones sobre ella. Pasado un tiempo el hombre escapó de la prisión y cuando le preguntaban cómo lo había conseguido, él explicaba que después de años de hacer sus postraciones y de orar para salir de la prisión, comenzó a ver lo que tenía justo bajo las narices.

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Alegría, alegría, alegría…

La alegría es una emoción placentera y tiene el papel único de aportar ánimo vital a la experiencia humana y es crucial en la lucha por la supervivencia y el crecimiento. La alegría es el estado de regocijo interior que nos hace sentir vivos y equilibrados; es una excitación que produce placer y felicidad y es un sentimiento grato que nos obliga a ver el lado risueño y gracioso de las cosas. Es una emoción expansiva que se necesita expresar y compartir con los demás.

Su manifestación más típica es la sonrisa, que puede adoptar diversas formas: genuina, falsa y enmascarada.

  1. La sonrisa genuina, sentida, o autentica acompaña al sentimiento de una emoción positiva.
  2. La sonrisa falsa o fingida es un gesto afectivamente vacío, que trata de aparentar un sentimiento positivo que realmente no está ocurriendo. Se simula experimentar alegría.
  3. La sonrisa enmascarada se da cuando una persona está experimentando una emoción negativa (miedo, ansiedad, tristeza, ira…) e intenta ocultarla aparentando un sentimiento positivo.

¿Cómo se siente la alegría en el cuerpo?

Se trata de una activación general en todo el cuerpo que implica expansión. La risa es la forma más primitiva de disfrute, posteriormente se diferencia en respuestas más discriminadas como la sonrisa, la risa ahogada, la risa tonta, la risotada y las carcajadas. La risa es, por lo tanto, una respuesta compleja y estimulante que involucra a la respiración, los músculos faciales y el cuerpo entero. Recientemente, se ha escrito mucho acerca de las cualidades que tiene la risa para fomentar la salud.

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Conocer mi enfoque

Con el boom de la tecnología y el exceso de información, nos sumergimos en unas turbulentas aguas porque queremos hacer muchas cosas y termina la jornada y no logramos concretarlas. Sucede muy a menudo y vemos personas aparentemente ocupadas, en nada.

Hace poco conversaba con un amigo y éste me decía “el que mucho abarca poco aprieta” y puede que tenga lógica, pero cuando abarcamos muchas responsabilidades que no tienen nada que ver con lo que realmente es mi propósito, este dicho tiene mucha validez.

Podemos abrir nuestro compás de acción siempre y cuando tenga definido claramente hacia dónde voy, cuáles son mis debilidades, oportunidades, fortalezas y amenazas, lo que en gerencia se conoce como matriz Dofa. Tener bien establecido nuestros escenarios, deseos, anhelos y hasta limitaciones, nos llevará inevitablemente a conseguir nuestros sueños.

Enfocarnos nos permitirá lograr proyectos, dar prioridad a lo importante sin dejar de lado esas cosas que no necesitan tanta agenda como son nuestros espacios; bien sea a solas, con la familia, amigos, dosis de diversión y distracción. Lograr un equilibrio armónico es, en algunos casos una tarea titánica. Priorizar, enfocar, visionar, anhelar, actuar, son unos aspectos muy importantes a tomar en cuenta en pro a conquistar nuestro mundo.

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Nada que perseguir

Nos pasamos la vida buscando, ya sean bienes materiales o respuestas espirituales. Pero buscar presupone que hay algo que no está aquí ahora, lo que resulta frustrante. El secreto es que no hay nada que perseguir. La vida es un fin en sí misma, una gran ofrenda que hay que aceptar. Vivir el presente nos permitirá deleitarnos a cada instante.

Vamos a la raíz: esto nunca nos parece suficiente. Lo que está sucediendo ahora mismo en el momento presente es decir, esto nunca nos parece suficiente. Nos pasamos la vida buscando, anhelando y deseando otra cosa, algo más, algo distinto a lo que ahora ocurre. Buscando algo en el futuro que nos satisfaga, nos complete y nos salve. Buscando respuestas… nos asaeteamos a preguntas hasta volvernos locos.

Jamás hemos sabido descansar aquí, relajarnos completamente en lo que está ocurriendo. Estamos sometidos a impulsos que nos empujan hacia un momento futuro en el que suponemos que las cosas irán mejor. Y, como nuestra atención está tan atrapada en el futuro como en su reflejo, el pasado, lo que ahora ocurre acaba reducido a un medio para alcanzar un fin, un simple momento en una larga secuencia compuesta por muchos otros momentos. Y, como nunca estamos contentos con esto, siempre esperamos un futuro mejor.

Eso es, precisamente, lo que llamo búsqueda. Y, en este sentido, todos somos buscadores, porque todos estamos buscando algo. La búsqueda se expresa de muchas formas diferentes. En el llamado mundo material, buscamos dinero, felicidad, estatus, relaciones mejores y más satisfactorias, una sensación de identidad más fuerte. Cosas que nos hagan sentirnos más seguros. En el mundo material es importante saber quiénes somos, hacer que nuestra vida funcione, alcanzar nuestros objetivos y satisfacer nuestras ambiciones. En el mundo material, es muy importante triunfar. La búsqueda se inicia para ser alguien en el mundo, hacer algo con nuestra vida antes de morir. Por eso el mundo material suele ser tan insatisfactorio y nos orientamos también hacia las enseñanzas espirituales. Entonces, el objetivo cambia. Ahora queremos despertar e iluminarnos. Ya no queremos un coche nuevo sino acceder a un estado alterado de conciencia. No queremos una nueva relación sino la beatitud permanente. En lugar del éxito mundano, queremos la iluminación; perder algo llamado ego y trascender algo llamado mente.

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