Crónicas

Naturaleza y Espiritualidad se conjugan en Ceuta

Bajo el título de NATURALEZA Y ESPIRITUALIDAD, los días 23 y 24 de marzo, en el Salón de Grados del Campus Universitario Manuel Olivencia, se celebró un encuentro interreligioso para abordar la cosmovisión de las religiones ante el cambio global.

Uno de los objetivos de esta iniciativa ha sido la de señalar a Ceuta como una ciudad ideal para la reflexión, la investigación y la difusión de la relación entre naturaleza y espiritualidad. En este encuentro se dieron cita representantes de diversas confesiones religiosas con un denominador común: una concepción trascendente de la vida y un respeto por la Madre Naturaleza.

Comenzó la primera ponencia el miércoles con las reflexiones del padre Lázaro Albar Marín ‘Palabras sobre el libro Naturaleza y Espiritualidad’. Siguió el sacerdote hindú Juan Carlos Ramchandani ‘Hinduismo y naturaleza. Espiritualidad, ética y ecología’; Jaime Tatay Nieto ‘La fe cristiana y el reto de la sostenibilidad. Contribuciones interreligiosas al debate medioambiental’; y de Vicente Mansur Mota ‘El ser humano y la naturaleza. La cosmovisión islámica’.

La tarde del jueves estuvo marcada por las ponencias del maestro zen Denkô Mesa, director de la Comunidad Budista Zen Luz del Dharma, con su conferencia sobra ‘Naturaleza, poesía y silencio en el budismo’; Óscar Ocaña Vicente y José Manuel Pérez Rivera con ‘La experiencia de la vida. La visión trascendental de la naturaleza’; Armando Lozano Hernández con ‘Dios en la naturaleza. La perspectiva del maestro Sun Myung Moon’, y Pujya Swami Rameshwarananda Giri con ‘Campus Phi. Una respuesta vedántica para un estilo de vida sostenible’.

Ha sido una iniciativa impulsada por la Fundación Premio Convivencia, el International Fellows Programme, la Federación Hundú de España, Septem Nostra y la Consejería de Educación y Cultura de la Ciudad Autónoma de Ceuta.

 

 

 

 

 

ASOCIACIÓN MILAREPA Y LUZ DEL DHARMA JUNTOS

ESTANCIA DEL MAESTRO ZEN DENKÔ MESA EN GRAN CANARIA

Entrañable fueron las dos jornadas del fin de semana pasado a cargo del maestro zen y fundador de la Comunidad Budista Zen Luz del Dharma, Denkô Mesa, en la sala de prácticas del Centro de Yoga Milarepa de Las Palmas de Gran Canaria de forma presencial y que a la vez se retransmitió en streaming a través la plataforma de la comunidad.

Tanto su enseñanza del viernes como la práctica de meditación del sábado fueron envueltas del tono cercano, cálido y natural, propias del estilo del maestro Mesa. Con su llegada emprendimos una nueva etapa de la Comunidad Budista Zen Luz del Dharma en la isla de Gran Canaria, unidos con la Asociación Milarepa que dirige Alejandro Torrealba.

A partir de ahora, prácticamente todos los sábados a las 9:00 h. de la mañana tenemos la posibilidad de reunirnos para compartir zazen a la manera de la escuela zen Soto, salvo el día que compartamos las actividades budistas que el maestro Dharmamitra nos brinde desde sus otras tradiciones budistas milenarias. Por tanto, el Centro Milarepa, nido de varias escuelas budistas de Las Palmas que hoy día son independientes, vuelve a ser plataforma para facilitar la práctica del Dharma en la ciudad y en ocasiones, posiblemente también, retransmitida a través de internet. En la medida de la demanda, se ampliaría la frecuencia con otro día más presencial durante de la semana.

Infinito agradecimiento a Alejandro Torrealba  –Dharmamitra-  y a Denkô Mesa Sensei por su desprendimiento y entrega.

Crónica realizada por Marcos Fricke (Responsable del Grupo Zen en Gran Canaria)

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Si estás interesado:
Centro de Yoga Milarepa
Calle La Naval nº 167
Las Palmas de Gran Canaria 35008
Tel 669 444 224

Un Dojo urbano

Entre los resquicios de la madera. Entre los azulejos. En las estanterías. Las varitas de incienso poco a poco se van consumiendo. Poco a poco su aroma acoge el nuevo espacio y su presencia envuelve cada uno de sus rincones hasta, incluso, llegar al exterior para darnos la bienvenida.

La calle es tranquila.

Por la manera que tiene de caer la luz por las dos ventanas a una compañera le recuerda a la mirada del Buda.

Los practicantes van llegando. Algunos más tempraneros, otros un poco más tarde.

El sonido de la campana de una iglesia cercana y el canto de un gallo son algunos de los sonidos que nos acompañarán durante kinhin y zazen.

Abrazos, choques de puños, saludos con el codo. En gasshô.

 Llevábamos tiempo sin vernos, llevábamos tanto tiempo sin casa. “De un barreño a otro”.  

El recibidor, el baño, el vestidor, la sala. Está todo tan vacío que parece que la imaginación germina con mayor agilidad. Surgen las ideas. Cada uno va visualizando dónde iría cada cosa: “Tal vez una cortina detrás del altar para crear un ambiente más apropiado. Incluso, podríamos aprovechar los enganches que ya están en el techo”. El maestro opta por dejarlo tal cual está.

– ¿Qué les parece el enso aquí?

Alguno se cambia de lugar para ver cómo quedaría viéndolo desde otro ángulo. Otros miran.

– ¿Y aquí?

Observan.

– A mí no me desagrada

Sopesan en silencio.

– Interrumpe un poco la estética de la sala.

–  ¿El vestíbulo para las mujeres y los hombres que se cambien tras una cortina? Hay quien no tendría pudor en cambiarse en el recibidor.

– ¿Y esa pizarra? – Tal vez para el que se porte mal y tenga que escribir el Maka Hannya ochenta mil veces.

Con el paso de los días siguen surgiendo algunas ideas para el mobiliario. Unas banquetas a la entrada para dejar para el calzado estarán bastante bien.

Todavía falta el Buda para el altar. El otro, dice el maestro, se rompió en medio de la vacuidad.  El practicante al que le comenta lo ocurrido, cree que le está tomando el pelo. Otro compañero, que sabe de decoración y cuestiones de estética, aconseja al maestro para terminar de preparar el espacio.

Los zafutones ya están dispuestos a cada lado. Los zafus al fondo a la izquierda, en los estantes, colocados en hileras, bajo las ventanas. Y en medio, entre una pared y otra, el altar, el palo de lluvia, el tambor octogonal, el sonajero, el haiseki.

Dojo urbano.

Ya suena el moppan.

Alguien de fuera que pasa rápidamente en cholas.

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Por Takame

 

El abrazo tierno del silencio

Al norte de Alicante, cerca de la localidad de Alcoy, siendo testigo las montañas pobladas de encinas y la luna llena.

Una casa labriega (Els Plans Welness) en el regazo de este paisaje, acondicionada para recibir y acoger unos corazones que no entienden de distancias.

Cada uno de nosotros, alentados por el deseo del encuentro, después de un período de tiempo en el que la presencia solo se realizaba online, iniciamos un viaje destino al verdadero hogar, nuestro corazón bondadoso.

Todos reunidos.

Viernes, siete de la tarde, en la sala de meditación, con unas ventanas amplias que abren a la vista, los ojos propios de la naturaleza. En un extremo, nuestro sensei, Denkô Mesa y a su lado, Marta, la organizadora de tal evento. Y distribuida ordenadamente como las piezas de un puzzle, la Sangha.

En el núcleo de la sala, una imagen de Buda, otorgando una solemne presencia a la experiencia que está por acontecer.

Al igual que las alas de una mariposa, se desplegó la esencia del retiro, tocando y bendiciendo a cada una de las personas que participaban en él.

Momentos de calma y plena consciencia acompañados por el abrazo tierno del silencio.

Intenso, transformador, sobrecogedor… Palabras que compartíamos en nuestra despedida del domingo con profunda gratitud.

Por María José Barragán